Europa completa las pruebas del nuevo sistema de interoperabilidad tierra-tierra entre centros de control

Los proveedores europeos de tecnología INDRA, LEONARDO y THALES, en colaboración con los gestores del espacio aéreo DFS de Alemania, DSNA de Francia, ENAIRE de España, ENAV de Italia y el Centro de Control del Espacio Aéreo Superior en Maastricht (MUAC), completaron las pruebas de la nueva solución SESAR de interoperabilidad tierra-tierra (IOP), un sistema diseñado para que los 63 centros de control de tránsito aéreo de Europa puedan intercambiar en tiempo real, información sobre los vuelos controlados por cada uno y lograr una gestión más fluida y eficiente del tránsito.

En la actualidad los centros de control de tránsito aéreo comparten y actualizan la información de las trayectorias de los vuelos de forma secuencial, por lo que los vuelos deben ajustar su trayectoria o velocidad cada vez que cruzan el límite de un espacio aéreo para evitar conflictos con otras aeronaves. Para solucionar este problema, el nuevo desarrollo IOP de SESAR permite compartir información fiable, completa y actualizada de la trayectoria de un vuelo, desde el despegue hasta el aterrizaje, teniendo en cuenta cualquier posible restricción que exista en los distintos espacios aéreos y sectores que vaya a cruzar un vuelo, haciendo visible para los ACC adyacentes todas las acciones que cada centro llevó a cabo sin tener que hacer coordinaciones, lo que elimina la incertidumbre sobre las condiciones en las que un vuelo va a entrar en un espacio aéreo y la necesidad de alterar su ruta, reduciendo los costos para las aerolíneas y las emisiones de CO2.

Los ensayos del sistema se realizaron en abril de 2019 y en junio de 2020, para ello se utilizó un simulador que reprodujo las operaciones que habitualmente gestionan los centros de control de Maastricht, Reims, Karlsruhe, Ginebra, Zúrich, Padua y Milán”, algunos de los casos probados en los ejercicios simulados fueron: 

  • Cambios en la altura de vuelo solicitados por la aeronave para evitar tormentas;
  • Cambios de ruta solicitados por la aeronave para acortar distancias;
  • Actualizaciones en tiempo real de la información relativa a la trayectoria de un vuelo mediante los datos del objeto de vuelo;
  • Comprobar la flexibilidad del proceso de traspaso de los procedimientos de vuelo entre los centros de control;
  • Gestión coordinada entre los centros de control;
  • Mecanismos de simulación para prever y negociar cambios.

Los resultados de las pruebas se harán públicos a finales de año y se usarán para actualizar la norma ED133 desarrollada por la Organización Europea para Equipamiento de Aviación Civil (EUROCAE), que sentará las bases para la futura industrialización e implantación de este tipo de sistemas. 

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